En medio de las viñas se levanta. Testimonio de un tiempo, ya es el tiempo. Permanece, si llueve, solitario; y solitario cuando quema el sol. Divide el mundo en dos, insiste y calla. Cerrado, pero abierto al hermetismo de la interrogación que no se extingue. Y es excesivo para explicitarlo.
¿Conclusión? Irreal planteamiento. El arco es como yo, que no concluyo.
Porque fui contra el cielo como el arco: de vacío a vacío en la belleza, de la nada a la nada entre la luz.
Cartel del reciente encuentro del Centro de Poesía Visual.
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NURIA MOYA, del Centro de Poesía Visual de Peñarroya-Pueblonuevo nos ofrece este breve pero heterodoxo y feraz montaje con muchos poemas visuales, de gran calidad y potencia expresiva y comunicativa. Desde la cordobesa Revista Grisú, bravas y afiladas propuestas para remirar el mundo y ese irresuelto conflicto entre poesía y poder.
Padezco una fiebre gástrica. No puedo digerir nada. Mi estómago se ha debilitado mucho. Mi salud está muy descalabrada. Un año aquí equivale a cinco en otra parte.
Si os quejáis del frío, yo me quejo del calor.
Las pieles chorrean. Los estómagos se estropean. Los cerebros se trastornan. Los negocios son infectos. Las noticias,
—- —- —- ——- Estoy cansado de que el sol siga en el cielo no veo la hora de que se desbarate la sintáxis del Mundo, de que se mezclen las cartas del juego, los fragmentos del espejo del desastre. Italo Calvino —– —– —– —– ——-
Adjunto carta y textos de poetas asturianos contra el maltrato a la mujer y los niños.
Participa mi admiradísimo Julio Obeso, cuyo poema HDM, del libro inédito “Un tiempo tan extraño” me parece de una potencia, originalidad y contundencia expresiva digna de relectura y seria reflexión al caso. Y también el ínclito artista y poeta Armando Vega, la sensible y lírica Esmeralda Sánchez y Maria Jesús Sánchez, de coral y resuelta palabra.
A su hospitalidad, que tengo más que probada, se suma su siempre atenta mirada sobre un mundo herido, sobre un tiempo en conflicto.
Gracias por acompañar en estos tiempos sombríos.
Víktor Gómez
Queridos compas:
Os envío deprisa corriendo y mal, los carteles que anuncian nuestros actos caudales en Asturias. También os hago llegar unos textos de Armando, Esmeralda y María Jesús. Es para el Recital contra los malos tratos que mañana 27 de noviembre daremos en el Ateneo de La Calzada (Asturias).
Besitos cansadísimos de buenas noches,
Julio Obeso
Armando Vega:
“Ese azul sobre las cabezas,
señuelo hacia pretendidas felicidades.
Estáticos y erguidos sobre el suelo
extendemos la mirada.
La dirigimos hacia el punto
confluyente de cielo y tierra.
Precipitados a una vorágine
en la que todo se mezcla.
Tallos curvándose
bajo los dedos del viento.
Espadañas troceando los colores
ante asombradas retinas.
Hojas traspasadas
por las puntas de las zarzas.
Como jirones señalando
el camino correcto.
Un sonido gris acercándose
desde detrás de los sueños.
Golpeando leve
los cristales del pensamiento.
La lisa textura de lo blanco
intuída tras el contenido suspiro.
deseada puerta
hacia dimensiones desconocidas.
Puntas de frío
brotando desde mares de calor.
Colores diluyéndose
en el vacío no visible.
Sonido que se apaga
como fuego sin oxígeno.
Texturas que el tacto
ya no percibe.
Aromas confinados
en su propia fuente.
El alma que ya no es alma.
El todo hecho nada;
La nada hecha todo.
Todonádica ilusión
subyacente bajo la piel
degradada de la existencia.
Esmeralda Sánchez:
Estábamos allí,
Sin velas,
Sin conciencia del aire, ni del tiempo. Estábamos allí,
Asomados al vértice de la noche,
Alrededor de los astros,
-sobra decirlo-,
alrededor de los imanes de los labios. Giraba el mundo,
Giraba otro mundo ajeno al nuestro, fuera. Oscureció,
Anocheció sin miedo,
Amaneció al tercer día… Nada alrededor,
Ni velas, ni aire, ni tiempo,
Sólo la luz de la mañana
Y unas MIGAS DE PAN bajo la mesa.
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María Jesús Sánchez:
Da vueltas a mi alrededor.
Se asoma,
y salta adentro.
Se insinúa
y se oculta.
Se huele en el aire
pero no dispara.
Revolotea como una polilla,
pero nunca
se posa.
Das vueltas
y más vueltas.
La catarata de palabras
asfixia la palabra,
esa palabra.
Otra vuelta,
y otra más,
y se queda dentro.
Entre mil palabras,
no pudiste decir
ésa.
Julio Obeso González
mendicidad
no entra el odio en s mano cóncava porq e es peq eña y necesita el paso del r to cobre de la pena ¿siempre e así? hay algo q e no encaja y no son s s ademanes tiene n cansancio de m sa agria la sonrisa del ángel en el hombro izq ierdo p nteando lástima desc brió las g itarras ¿nada más? extiende otro c enco extrañísimo desde la mirada.
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inquilino
el único hueco disponible lo ocupa un odio perro ¿por qué perro? por ser doméstico.
HDM
(fragmento)
“sin conocer el mar la deriva del pecho amuraba su cuerpo” - –-teórica del naufragio-
“rescató su risa extraviada en el aire”
- –-ensayo de lo amargo-
“la carne del amor son células de pequeña urgencia”
El cuerpo se acomoda a la secreta lascivia de las cosas, a su pobreza más íntima. Su morada es lugar de nacimiento, fulgor del día, voz inicial que se entreabre al sol de la mañana. La casa fue siempre el encuentro de la tierra y el agua, un fruto que germina con la luz y como el árbol se yergue vertical, insobornable.
In memoriam del poeta y traductor extremeño Ángel Campos Pámpano (San Vicente de Alcántara, 1957) falleció ayer 25 de noviembre, en Badajoz.
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Cercano a lo que importa (I)
A Luis Ledo
Como una flor sorprendida en medio del desierto se nos revela la sombra audaz de un cuerpo perdido en la enramada, deslumbrada materia que es casi un sollozo, un advenimiento, puro lenguaje en el verde paraíso de los sueños.
Su pureza es la del desierto, la de la sal dispersa, que el destino del hombre desconoce, el precario equilibrio de la tierra que aspira a lo más simple, al mismo corazón de lo inmediato.
Arde, honda, como una brasa su desnudez definitiva, su desnudez irremediable y sola.