Por Viktor Gómez
.
.
.
-

JOSÉ-MIGUEL ULLÁN (Villarino de los Aires, (Salamanca), 30 de octubre de 1944 - Madrid, 23 de mayo de 2009)
.
,
.
.
11-S
-
A Antonio Méndez Rubio
.
Los camellos pasaban y pasaban
por los ojos de las agujas
echando chispas.
.
,
,
,
,
.
,
,
Yace en el Asia un prodigio
.
De darse lo fatal, pues todo llega,
que no nos falte el renuente ensueño
de procurarse la frugal manera
de convertirlo, amoratado,
en lirio.
.
.
.
.
.
.
.
.
-
.
LA SANGRE
ofrece un nombre
a lo siempre anterior.
-
-
-
-
Estos breves textos de Ullán están extractados de ONDULACIONES Poesía reunida (1968-2007) que editara Galaxia Gutenberg-Circulo de Lectores con Prólogo de Miguel Casado. Y es desde estas ondulaciones como despido el año 2009, con gratitud, en morosa relectura, In memoriam.
Víktor Gómez
Por Viktor Gómez
.
.

Antonio Gamoneda, Angelines, Laura Giordani y Arturo Borra
.
.
.
.
Bajo tus pies las brújulas confiesan
su derrota se desvanecen los mapas
que nadie revela.
.
Bajo tus pies
mercurial
fugitiva
la tierra tendida para el desastre
las orillas socavadas por la creciente.
-
Laura Giordani
.
,
.
,
.
.
.
OBEDIENCIA
.
Todo marcha: ¿bien?
.
¿Qué hay que temer cuando
nada perturba la cuadrícula del goce?
.
Los anteojos no engañan:
los ministerios administran los misterios
de la carestía.
.
Cada uno tiene su espacio para transitar:
los caballos atropellan/ los peces obedientes esperan su red
y estos monos económicos no dudan
en talar las arboledas.
.
Todo marcha: allá el dolor/ aquí la dicha/
abajo los elefantes/ arriba el cazador
en el instante previo de serrar el marfil
sobre el que se sentará mañana
a mirar el prodigioso movimiento del cielo.
.
Arturo Borra
.
,
,
,
Poemas extractados de LOS CENTROS DE LA CALLE (Antología pequeña) editado por Ed. GERMANIA en el 2008
.
.
.
Por Viktor Gómez
CENSURA
Compañera, mis tijeras no cortan:
Tu piel es mi destino.
No dejaré que bajes las escaleras
y atisbes el dominio de las simas.
En sótanos se ocultan las guadañas
de quienes firman las penas de muerte.
Que nadie te adoctrine en los colores
ni el teléfono suene a medianoche.
Los enemigos crecen en lo oscuro.
Recorreré los cuartos de tu olvido,
los calendarios y sus fieros límites
con la libre conciencia del deseo.
Seré un escalofrío si presientes
detrás el sobresalto de una sombra.
Comienza abril de 1992.
La censura nunca ha terminado.
CARTAS DE AMOR DE UN COMUNISTA, Germanía, 1999, de Isabel Pérez Montalbán,
fue publicado en la colección Hoja por ojo, que dirigían Jorge Riechmann y José Mª Parreño.
El poema, CENSURA, está extractado del mismo, página 53 y pertenece a la segunda parte
del poemario, titulada La patria del náufrago.
A diez años de su aparición, este poemario está muy vivo y es su relectura una sorprendente
explosión que me permite sobremirar los muros del presente, acercarme aunque sea con
los ojos, a un tiempo ido, desde el que se elevaron las prisiones del ahora y se disfrazaron
las trampas del sistema en el que aparentemente nos movemos con cierta libertad, siempre
que no pretendamos ir más allá del cubículo asignado. El tiempo, la historia, la poesía, confluyen
y dialogan. Y en los límites del conocimiento y memoria de lo vivido, atestiguan y revelan
la vida y sus engarces, sin disimulos, sin distracciones, sin embustes. Porque no es poesía
sino aquello que no miente. Y en estas cartas hay buena poesía.
Víktor Gómez
Por Viktor Gómez
-
.
De gozosa lectura el nuevo número, el tres, número Otoño-invierno 2009-2010, de La Casa Transparente, desde Canarias y para el mundo.
Como muestra, este poema:
.
.
.

.
-
Para la saharaui A. Haidar
.
aunque
la palabra inunda se extiende como marea desmedida
hasta que nada sabe de su primer fuego
salvo un rumor
apagándose palabra
pagada de si misma redicha
que olvida fue
felicidad o don palabra sin
medida del daño que se repitió sin cese
palabra acumulada
como se acumula el grano
se acapara se vende
cara insaciable sin rostro
palabra sin historia sin idioma sin lugar
lo que zumba es la cháchara el
despiste palabra
que se recubre de buenas maneras
y de malas maneras se
adorna almidona adueña
alzada aun a golpes y siempre
a golpes
palabra secuestrada por la palabra
perdido su peso la lengua
abandonada
cuando se ha dejado de mirar
hacia el desierto
-
.

-
-
Extractado de LA CASA TRANSPARENTE
una de las mejores revistas de internet
sobre cultura, lenguaje, poéticas.
.
.
.
.
.
Por Viktor Gómez

.
.
.
.
ARS POÉTICA
.
Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.
No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa
ni añadir brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso
mis palabras. Me poseen tanto como yo a ellas.
Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira,
señálame la impostura, restriégame la estafa.
Te lo agradeceré, en serio. Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame,
sacúdeme.
.
,
.
.
.
.
AL LECTOR
-
Los que hacen las reglas
no quieren que hablemos
nosotros
sino
las palabras.
Desean
hacernos desaparecer
de la página;
pero no nos resignamos.
Somos viejos actores.
.
.
.
.
.
.
TAL VEZ ALGO QUEDA EN PIE
-
Los poetas
levantan
espléndidas construcciones.
Ninguna acritud.
Sólo templanza.
Sólo la limpia obra.
Sólo el escondido esplendor.
No se engañan;
pero me asombra que sigan
trabajando
en la casa del idioma.
-
-
-
-
Rafael Cadenas,
(Barquisimeto, Lara; 1930) poeta y ensayista venezolano.
SU SITIO OFICIAL, AQUÍ
.
,
.
.
Por Viktor Gómez
.
.
.

.
,
+ç
cuerpo
con azadas
la abrimos
y manaron
panes duros
de colores
vivos como
las mantas
que cubren
los rostros
de los muertos
y al morderlos
se borraron
los dientes
y vino el hambre
de lamer piedras
y un antiguo
peso
a impregnar
de arcilla
los cerezos
-
-
-
-
fuga de gas
es el humo
que asedia
al cuerpo
que cava
licuando
los músculos
hasta inundar
la cámara
del tesoro
las gemas
enterradas
y derriba
en su búsqueda
una pared errada
una puerta
pintada de rojo
que contagia
-
.
.
.
eléctrica
escucho la tierra
profanada que
pide tormentas
sabores nuevos
que incendien
su garganta
entonces
cae el rayo
que visita
la excavación
y entrega luz
y cinturones
voltaicos para
los operarios
ya sólo veo
cultivos quemados
y una ventana
siempre abierta
-
-
-
-
Hay más poemas del inédito GRISÚ, de Esther Ramón, que ediciones Trea publicará inmediatamente,
-
-
-
|
|

|
Horadamos la tierra, la excavamos en busca de sus mejores piedras, bajamos a sus entrañas con la esperanza de encontrarlas, perfeccionamos nuestras herramientas de precisión, encerramos pájaros en jaulas para que nos avisen con su muerte de la aparición del gas en las oscuras galerías de las minas. Los poemas de este tercer libro de Esther Ramón, quien finalizó su escritura en el 2004, delimitan una geometría insuficiente, un mapa impreciso que se traza hacia abajo, hacia dentro, capa por capa. La esforzada labor de los hombres que se alejan del sol y buscan colores subterráneos, en la corteza del tiempo que nos sostiene, que sueñan con hallar las piedras preciosas que los sanen, con su enterrada belleza, que no ignoran los peligros de su interno itinerario: el derrumbe, la separación, la ceguera, el temido encuentro con un inesperado y letal gas grisú.
|
Por Viktor Gómez
-
-
-
EL RIO DE LOS AMIGOS
(…)
Nosotros pisábamos la tierra pensando
y la misma luz envolvía al regreso
el viejo tronco de los árboles
y el rostro de los amigos.
-
ANTONIO GAMONEDA
-
-
-
.

-
-
Por mucho que caiga el tamaño de la desgana
encima de las asas y de las cremalleras
quietas, desentendidas en armarios
donde duerme el pasado y sus moluscos oscuros,
-
nosotros siempre oímos delante otra canción.
-
Y aunque vaya entrando silencio en las maletas,
como una mujer húmeda que al pasar deje
huevas furiosas y el licor de la lástima
en habitaciones de ropas desesperadas
que se enfrían bajo la teoría del abandono,
-
nosotros esperamos una convocatoria
-
Cerrarán el ala los candados
con su mordisco exacto.
Veremos las espaldas de las cosas,
para siempre entregadas a su totalidad.
-
Estará todo pleno y sosegado.
-
y frío
-
como toallas tranquilas en la noche.
-
Y, sin embargo,
-
más que nunca esos signos anuncian
que son preparativos de un viaje.
-
-
(de El que desordena)
Tomás Sánchez Santiago
-
-
-
Y DE RESEÑAS Y LECTURAS DE
“EL RIO DE LOS AMIGOS”
-
-
- En la revista LEER
-
.
.
.
.
Por Viktor Gómez
Dicen antiguos textos que antes de Eva fue Lilith, creada
de sedimento e inmundicias a la vez que Adán. Dicen que
no se quiso someter a la voluntad de éste y que, pronunciando
el nombre inefable de Dios, se elevó en el aire y abandonó
el Paraíso. Dicen que rechazó el perdón y que nunca quiso
regresar.
Estas ruinas que una vez fueron carne y voz
están hoy abandonadas a nuestro cuidado
somos los responsables de su eternidad
PRÓLOGO
Después de cocinar el adobe
llegó la alegría de los muros
y el aliento de las ventanas
Caía la tarde
como por la cuchara resbala la miel
atardecía despacio
dándonos tiempo para entender la noche
descendían las horas
en la desnudez del aire
el viento aromaba las sombras
caía la tarde
el miedo no tenía nombre.
Aturdidos de tanto saber
y de no entender nada
las cenizas de la memoria
se esparcen en el aire
MEDITACION
Una cucharada más de polvo,
tan sólo otra cucharada de nostalgia.
Abre la boca, niña, come y calla.
Cruel alimento es la nostalgia,
naufragio desolado de la vida,
espejo injusto e insaciable.
Otro bocado más, niña, mastica y traga.
Volver a la edad del centeno
volver al tiempo de las libélulas
y a su fulgor que sólo dura un vuelo
Regresar a la sensatez del saurio
y a su tamaño desvalido
desfallecer por fin tan sólo descansar
DEL DESTIERRO
Todo es materia de traición y tránsito
y quien diga otra cosa miente.
El verdadero fulgor es el de las sombras,
no hay otro resplandor que las cenizas.
Desde esta calle que un día fue páramo
y antes que páramo fue bosque
y primero que todo
deseo en tu palabra,
tiempo detenido en tu garganta
que finalmente tuviste que escupir al mundo, Padre,
vuelto la cabeza hacia aquel instante
y renuncio a las migajas de tristeza que me ofreces,
si son la última oportunidad de redención.
No voy a cultivar el llanto
ni pienso aceptar el consuelo de ese destierro.

Guadalupe Grande, antropóloga social, crítica literaria y poeta, escribió su primer poemario que fue ganador del premio Rafael Alberti en el año 1995. Amar la vida más que a su sentido, nos recuerda Dostoyevsy al principio del libro, exhortizar ese titánico esfuerzo del mundo por aplanar la identidad de la mujer, sometida y heredera costilla de Adán, a un segundo plano o lo que es lo mismo, morir y renacer libre, es todo un proceso vital y poético que no exento de peligros, nos visibiliza un sentido de la vida apegado a lo finito, a lo frágil y a lo por ganarse y poder compartir libremente que es nuestro tiempo y persona, lejos del conservadurismo mítico que excluye de las responsabilidades con uno mismo y con los demás. Asumir riesgos, decidir en cada encrucijada y no valerse de otra arma que la conciencia y la consciencia de nuestros límites, responsabilidades y expectativas. Enfrentarse pues al sometimiento de la fuerza bruta, ya venga ampara por una cultura milenaria o por un presente hipócrita que cambia de vestiduras pero no de armas. Una poesía que es un canto a la libertad, al amor, a la mirada otra sobre el mundo, ese mundo herido por la violencia, la criminal pasión de poseer y los fanatismos. Poesía de tú a tú, que sabe de los augures de derrota, pero que se adentra en la batalla, en la intemperie pone su tienda, desde la casa abre las ventanas…
“No sé por qué, ni espero saberlo:
he abierto la ventana;”
Lupe Grande