Viktor Gómez “Valentinos”

Poesía y realidad. Comunicación y pensamiento crítico

Abr

27

A Carlos Martínez: lecciones del tiempo

Por Viktor Gómez

Carlos Martínez y Víktor en el Café El Dorado

Carlos Martínez y Víktor en el Café El Dorado


GRATITUD:

No aplaces la alegría, que tu esperanza no sea

la de las victorias y los números.

Las estatuas no aplauden, los mármoles no ríen,

las columnas no corretean.

En esta precariedad de ser un rapsoda, ni versos

tengo que me retengan.

Y aún así, cuando regreso cada noche a casa

siento que hasta las alcantarillas conocen mis pasos

y agradecen mi lentitud.

Como quien tiene por igual al ratón y la estrella

-ambos juegan en la noche a zamparse un queso-

en la triple certidumbre

del crepúsculo, el viento orea consignas que los estibadores

y las pescateras acatan.

¿Quién que reparta mañana sus peces

no traerá por mi errar una cesta de arenques sabrosos?

Esa es, desde las lecciones del tiempo,

la voluntad y lo suficiente que puedes llevar

a los ‘huérfanos aún’ de las catástrofes.

No poesía para reñir o volar, sino riña o vuelo

que tienen posibilidad de almuerzo,

constancia en la mesa y en la desnudez abrigo.

Ese es, pequeño y constante, el libro que te traigo

con olor a pescado frito y a comunión irrenunciable.

Víktor Gómez

2 respuestas

¡Ay Vik!

Escuchando a tu padre, en alguna ocasión,
me he sentido tocado por una extraña suerte
de gratitud.

No sabría decir… quizá el poema aproxima algo,
cvon no poca limitación de lo mucho que dicen
de una persona su vida,  sus silencios,  su memoria,
su camin0o andado, su ‘edad’ que diría Gamoneda.

Así pues, más que un poema es una carta de gratitud
a D. Carlos Martínez.

Un beset

Vík

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