JAVIER LENTINI: Las maquinas de la tortura
amor versus machina

.
.
.
LAS MAQUINAS DE LA TORTURA (I)
.
Entre los aparatos de defensa también
hay que recordar la admirable serie de
los instrumentos de tortura. Entre ellos
nos permitimos mentar uno de los
más primitivos denominado la pera
de la angustia que se introducía cerrada
en la boca del prisionero, abriéndola
luego con firmeza hasta el desgarro máximo
por medio de un resorte. Admirable
mente cincelada por un orfebre del
más alto arte, se conservaba un
precioso ejemplar en la ciudad de
Burgos. Hemos de lamentar el des
uso de tales artilugios que han sido
sustituidos por las vulgares descargas
eléctricas, inmersiones en agua o
mierda, plantones, posiciones forzadas
durante horas, etc., que requieren gran
paciencia en los torturadores a quienes
enerva justamente la reluctancia del
preso. Sin embargo son procederes con
la indudable ventaja de dejar, aunque
más huellas internas, menos externas,
evitándose así las parvas críticas y hueros
comentarios de los sempiternos pazguatos.
.
.
.
.
.

.
.
.
.
LAS MAQUINAS DE LA TORTURA (II)
.
Sigue hablando el Gran Inquisidor General
de Aragón: “Sucede a veces que por
librarse de la tortura se fingen locos
los reos, pero no por eso se ha de dejar
de darles tormento, eso más que así se
conoce si es denuncia fingida o efectiva”.
Después de pasar por toda la serie normal
de maquinas torturadoras, potro, torno,
parrilladas, hierros candentes, mancuerda,
trampazo, peine, empulguera, azotes,
cuñas, astillas o agujas, puede que
no se hallen pruebas contra el reo,
por lo que será absuelto con ésta fórmula:
“En el santo nombre de Dios declaramos que
no se os ha probado legítimamente cosa
alguna… por tanto, etc.,” Repárese en no
decir en la fórmula de amnistía que está
inocente, si no que no hay pruebas bastantes
de su delito con de si se le forma
nueva causa no pueda alegar en su defensa
la primera absolución pues es máxima
general en amparo de la fe, la justicia
y el gobierno que los indultos nunca se
han de mirar como totalmente definitivos.
.
.
.
.
Javier Lentini, (Barcelona, 1929-1995) médico, editor, traductor y poeta, publicó en 1979, en la Editorial Prometeo, MUSEO DE MAQUINAS.En un significativo epílogo, escribe:
.
Artículo único:
.
Todas las máquinas deben llevar bien visible en su parte delantera la mención: “Esta máquina pertenece al pueblo y es la expresión democrática de su voluntad soberana.”
.
.
.










Una respuesta
Bitacoras.com
Noviembre 28th, 2009
13:02
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: amor versus machina . . . LAS MAQUINAS DE LA TORTURA (I) . Entre los aparatos de defensa también hay que recordar la admirable serie de los instrumentos de tortura. Entre ellos nos permitimos mentar uno de los más primitivos …..
Deja un comentario