NÂZIM HIKMET: dos poemas de 1963
SOBRE LAS LLUVIAS RADIOACTIVAS
Cerrad bien las ventanas
no dejéis a los niños en la calle
las lluvias llevan la muerte a las semillas
llueve podredumbre.
Hay que limpiar las lluvias
hay que sacar brillo de nuevo como si fuera plata
que las lluvias lleven de nuevo nada más que el sol a las semillas
que los niños puedan correr de nuevo bajo la lluvia
y que podamos abrir de nuevo las ventanas a la lluvia.
23 de abril de 1963
***
Fluí con la velocidad de los sueños
el resplandor ardió y se consumió
planté un ciruelo
y saborearon sus frutos
Menos mal que amé la tristeza,
sobre todo en la mirada de
las piedras, del mar, de la gente,
y alegrarme de repente
Que bien amara la lluvia
qué bien que pernoctara en la cárcel
he amado lo inalcanzable
en todos mis anhelos
Qué buen que amara los regresos
………………………………………
Moscú, 2 de mayo de 1963
Del libro POEMAS FINALES (Últimos poemas II. 1963-1963) que le publicara Ediciones del oriente y del mediterráneo en 2008, con traducción de Fernando García Burillo y Cagla Soykan. El libro lleva un pórtico de Antonio Gamoneda, que en complicidad pone en cursiva palabras o frases utilizadas en sus poemas por Nâzim Hikmet (1902-1963).










2 respuestas
carlos
Julio 13th, 2009
20:58
Hola, Víktor:
Que bueno tenerte de vuelta por aquí, se te echaba de menos.
Un abrazo,
Carlos
viktor gomez
Julio 15th, 2009
0:07
Querido Carlos:
aun vengo con la morosa bendición de la vida jienense, dura para los labriegos y para los que ofician el ladrillo, el ganado, la temporalidad de los trabajos azarosos, pero para mí, que voy a Cabra, en Sierra Mágina, ocioso y oficiante de nada, se me ofrece en la lentitud y en el paisanaje la vida de otra manera, la laridad en constante diálogo con los pájaros, la cal, el río, las olivas, los cerros, la brisilla del alba, el buen yantar, la modorra y el compadreo en la calle, el churretear, la liga de bar en bar, lo fácil que es errar o detenerse…
pronto iré cogiendo ritmo de ciudad y recuperando y compartiendo más lecturas.
hay ganas de verte,
un abrazo grande,
Víktor
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