Viktor Gómez “Valentinos”

Poesía y realidad. Comunicación y pensamiento crítico

Nov

28

Poemas inéditos de JULIO OBESO GONZÁLEZ

Por Viktor Gómez

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Intento ser cuidadoso cuando escribo,

no vaya a ser que una palabra escrita ayer

se sienta traicionada por la palabra de ahora.

Un hombre, antes de sufrir,

hubo de amar un tiempo, no sé,

digamos su edad.

Esto no ocurre con las palabras.

Entre punto y punto, caben muchas vidas.

El hombre es vertical y sin querer,

puede apuñalar desde arriba

a inocentes palabras que se extendían.

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poema pórtico de
Palabra, animal de mercurio

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Palabra, animal de mercurio

(breve selección)

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La tinta es un error del olvido.

¿Algo de sangre pervertida

y un puñal en hoja?

No, no es un modo inocente

de buscar la eternidad.

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La voz que la lleva, calla.

Es un silencio altísimo,

desde ahí

no hay palabra que se salve.

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Todo hombre es titular de una palabra.

Nadie duerme con un gusto

a palabra ajena en su boca.

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Nadie puede escribir un libro si antes no leyó otro.

De alguna manera es siempre el mismo libro.

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Cualquier palabra es continente de una cicatriz.

Aún las más amables muestran el daño.

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Las despedidas abren y cierran dos mundos.

Las palabras se tienden como pasarelas y son uno.

El hombre −¿feliz?− es un hombre oblicuo.

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Ninguna palabra se pierde,

el olvido las guarda.

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JULIO OBESO GONZALEZ (Gijón, 1959) poeta y narrador

JULIO OBESO GONZALEZ (Gijón, 1959) poeta y narrador

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Inéditos de Palabra, animal de mercurio, versitos arrastrados por gravilla suelta, como remolino de otoñadas hojas, poesía medular de Julio Obeso
González, (Gijón), que trabajara en esta corredera sangre-mineral y subterránea savia que donaron los bosques insomnes del Vigía, durante el 2009 y tiene en su parsimonioso cuidado, a espensas de la sed de los pájaros… resguardada su saludable caudal, como quien reserva para los que no duermen una estancia y sus víveres. Como quien confía en dar posada con las nieves inclementes al peregrino sin nombre. El que ama una palabra vertical que acuesta contigo, que expone en tu estupor o en tu miedo, haciendo de lo hermano la mano de lo hermoso e irremplazable. Palabra dada, insistencias del abrir al imposible las puertas selladas de la cotidianeidad en el fervor de los sueños más vivos una claridad de sombra que no encarcele al emisor ni envenene los ríos de la posibilidad.

Víktor Gómez

Una respuesta

Impresionantes!!!

Te robo uno y te enlazo en mi blog.

Gracias Julio, Gracias Víktor.
¡Salud, hermanos!

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